⏳ ¡Segundo mes!
¡Bienvenidos y bienvenidas a la segunda de las nueve citas mensuales que leeréis (y yo tendré que escribir) en este blog! No me creo que ya se me hayan escapado de entre las manos los primeros dos meses aquí. Está siendo una experiencia cuanto menos... interesante.
Describirla como una buena experiencia sería incorrecto, pero describirla como una mala experiencia también sería caer en un error. Es un camino tan accidentado y tan lleno de altos y bajos que describirlo sin ni siquiera haber llegado al ecuador de él me resulta imposible, aunque supongo que, al acabar la experiencia (o cuando me encuentre cerca del final), estaré en posición de hacer ese juicio.
Aunque no lo contase en la publicación del primer mes, al principio sentía que mis días (especialmente los días entre semana) consistían en despertarme, ir al instituto, volver a casa, comer y dormir. Sé que los días entre semana siempre se sentirán rutinarios, por más amenos que sean. Lo que en realidad me daba esa sensación era el hecho de que no hablaba con prácticamente nadie en clase. Entraba al aula, me sentaba donde me tuviera que sentar, atendía, copiaba y me iba. Pensaba que no me importaría no hablar con nadie en clase, pero resulta que estaba equivocado, muy equivocado. No hablar con casi nadie y sentir constantemente que vas seis horas únicamente a estudiar acaba quemando, y mucho.
¡Por suerte, eso ya va cambiando! Hablo con más gente, he hecho más amigos, me lo paso bien en clase y disfruto de ir al instituto. Me he unido a dos clubs (DECA y el club de anime) y, aunque no sabía qué esperar de ninguno de los dos, la experiencia está siendo muy divertida. Cuando vine a Estados Unidos esperaba unirme a clubes de ciencia o ingeniería, pues esos son los campos que más me atraen. Lejos de eso, encontré clubes de liderazgo, deportes, marketing y economía. Por eso acabé en DECA, un club que mezcla economía, marketing, oratoria y temática de competición. No explora ninguna de las áreas en las que me he sentido cómodo anteriormente, por lo que decidí probar y ver qué salía. Con respecto al club de anime, lo que me atrajo es que se reunían semanalmente. Ni siquiera me gusta el anime, pero es una gran oportunidad para conocer gente y pasártelo bien un ratito cada lunes. Ayuda a empezar la semana.
Como acaba de terminar el primer periodo de evaluación, he pensado que vendría bien una pequeña reflexión acerca de las asignaturas que estoy cursando. Algunas son un verdadero coñazo (ya sea porque directamente no me interesan, porque son muy sencillas o porque son muy memorísticas), como English 11, Astronomy, Chemistry, Algebra 2 o VA/US History, aunque hay otras que son bastante interesantes, ya sea por su dificultad o porque son totalmente diferentes a cualquier cosa que haya cursado antes, como Digital Media & Graphic Design y AP Computer Science.
Quiero hacer una mención especial a AP Computer Science. Es la mejor clase de la historia. El profesor es súper majo y mi grupo de amigos de esa clase es el mejor que tengo, y de lejos. Ir a AP Computer Science es mi momento favorito del día, porque estudio algo que me gusta (ciencias de la computación) y tengo una compañía fantástica. Nos pasamos más rato riéndonos que trabajando. Volviendo al tema de las clases, bueno... todas son extremadamente sencillas, así que estoy logrando muy buenas calificaciones, cosa que, por un lado, resulta beneficiosa (tendré un expediente perfecto en primero de bachillerato), pero que luego hará que segundo de bachillerato se me complique de manera excesiva.
Dejemos ya de lado el tema del instituto y la educación, que a nadie le interesa. Durante este mes he hecho aún más cosas: he conocido a Orlando, el otro exchange student becado por la Fundación Amancio Ortega en Virginia, al que le di una paliza en los bolos (creo que aún no me lo perdona 🤗). Me cayó genial y tenemos pendiente quedar muchas más veces a lo largo de este año. Poco después, mi host family y yo fuimos a la State Fair of Virginia, en la que hicimos de todo. Al final de la publicación veréis las fotos.
Días después fuimos a un concierto Candlelight en el que escuchamos clásicos de Halloween interpretados con violín. También tuve la suerte de poder hacer mi propia Jack-o'-lantern, cosa que no había hecho antes y que resultó ser una experiencia muy chula (¿aunque quizá un poco cliché?). Entre medias, asistí al homecoming, y fue una de las mejores cosas que he hecho hasta ahora en Estados Unidos. No cuento más, porque tiene su propia publicación (justamente la anterior a esta).
Como podréis observar en las fotos, a falta de alcohol estoy dedicándome a ahogar mis penas en sushi. Sorprendentemente, aquí la entrada a los bufés de sushi suele ser más barata que en la mayoría de las ciudades del Estado español. Raro, considerando que aquí todo suele ser carísimo. Hablando de comida... en Walmart es imposible encontrar una barra de pan mínimamente similar a las que se pueden encontrar en cualquier panadería de Andalucía. Ante semejante dificultad, decidí aventurarme en el oscuro y poco intuitivo mundo del pan casero. Creo que, para ser mi primera vez, la masa no quedó demasiado mal. Ustedes me diréis.
Aquí os dejo mis fotos favoritas de este mes, casi veinte. Perdón por hacer una publicación tan larga, no volverá a pasar 😭 (sí que volverá a pasar).
Gracias por leerme y acompañarme una publicación más. ¡Nos vemos en la siguiente publicación!
P. D.: ¡Suerte a todos los participantes de la edición 2027/2028 del Programa de Becas de la Fundación Amancio Ortega! Estoy seguro de que habéis hecho/haréis un examen espectacular.