🗓️ ¡Primer mes!
Sé que dije que escribiría semanalmente en el blog (aquí), pero subestimé muchísimo la dificultad de empezar en un nuevo país. De eso mismo quiero empezar hablando en esta entrada, pues mucha gente (yo incluido, hasta hace unas semanas) tiene una idea errónea de lo que es irse de intercambio.
Diferencias con Europa
Estados Unidos es un país diferente a lo que conocemos, o por lo menos diferente a España. Las ciudades están construidas alrededor del coche, y a menos que te toque en una zona densamente poblada (como la ciudad de Nueva York o Washington D. C.), lo más probable es que vivas en la periferia.
Nací y durante toda mi vida he vivido en la ciudad de Málaga, una ciudad con una alta disponibilidad de transporte público (metro, autobús urbano, trenes regionales...). Pasar de Málaga a Midlothian (Virginia) está siendo un poco difícil, pues si bien es cierto que Richmond (capital del estado de Virginia) está a 30 minutos en coche de donde vivo, necesito un coche para llegar. Este problema no lo tiene el resto de gente de mi edad, pues ya están habilitados para tomar el examen para obtener su carné de conducir.
En el high school, la experiencia es prácticamente una lotería. He notado que la gente no es tan abierta como en España, así que raramente se te acercarán a hablarte. No es como en los Erasmus, donde la gente se te acerca por curiosidad, así que tuve que hacer mucho esfuerzo para hacer mis primeros amigos. Por esto mismo estuve bastante deprimido las primeras semanas, aunque la cosa parece ir tomando forma.
Aun así, ¡todo es cuestión de adaptarse! Sabía que las cosas iban a ser distintas en comparación con Europa, así que lo mejor que puedo hacer es aceptar las diferencias y vivir la experiencia al máximo.
¡Cosas buenas!
Las primeras semanas no fueron perfectas, pero también hubo cosas muy buenas que nunca olvidaré y que sin duda marcaron el comienzo de mi aventura aquí, en Virginia.
Ya os hablé de ellas en mi anterior publicación aquí, en el blog, pero me gustaría repetirlo para aquellos que no leyeron la anterior publicación: mi host family está compuesta por Michele (mi host mom) y Jazmyne (mi host sister). Ambas son personas absolutamente memorables. Son increíblemente amables y hacen lo posible para que me sienta a gusto. Siempre son la mejor host family que yo podría pedir, aunque yo no siempre sea el mejor exchange student.
Llevo solo un mes aquí, pero he vivido experiencias de lo más variadas (fotos al final de la publicación). Entre ellas destacan el día que fuimos a recoger uvas muscadinas o cuando Michele me llevó por primera vez al huerto comunitario. También hemos hecho viajes, como cuando visitamos Hershey (Pensilvania) y fuimos al Hersheypark, cuando visitamos Mount Vernon para visitar la casa de George Washington o cuando visitamos Monticello para aprender acerca de la historia de Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos y autor de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. ¡Incluso conseguí un billete de dos dólares!
Aunque está siendo difícil, ya he hecho mis primeros amigos: Riley, Pha Le, Lesly, Lukas, Maylin... Muchísimas gracias por apoyarme en estos primeros momentos.
Andaluz en el exilio
Pensaba que podría zafar un poco de este sentimiento horrible, de la melancolía que me invade cuando pienso en Andalucía. No pensaba que la sensación constante de que me estoy perdiendo la vida de mis amigos fuese tan intensa. A veces solo quiero tumbarme en la cama y llorar, pero luego me decido a seguir adelante. Si me preguntasen cuál es mi mayor miedo ahora mismo, sin duda diría que es perder mis amistades en Málaga.
Sé que este blog es público y que todo el mundo puede leerlo, pero hay cierta intimidad en sincerarse en un lugar como este. Me da cierto alivio y, aunque no cambie nada y el miedo siga ahí, me da cierta paz dejar constancia, dejar constancia de que en algún momento me sentí así. Lo hago con la esperanza de que dentro de unos meses, o quizá ya cuando vuelva, pueda mirar atrás y ver que al final nada de lo que me daba miedo acabó pasando, o que no fue tan malo como pensaba.
A ratos me he arrepentido muchísimo de haber venido aquí, pero me intento convencer de que el desarrollo personal que lograré merece la pena. Aún no lo sé, solo el tiempo me dará la respuesta.
Fotos
¡Por fin! ¡Por fin ha llegado la parte en la que me callo y podéis ver las fotos que tengo para enseñaros!
Aquí os dejo algunas de mis fotos favoritas.
Gracias por leer y acompañarme una publicación más. ¡Nos vemos en la siguiente publicación!