✒️ El blog

Aquellos y aquellas que me conocen desde hace tiempo sabrán que las cosas que más me apasionan son la informática, la ciencia y la política. Empecé este blog como una especie de proyecto de exploración literaria, para tener un espacio donde expresarme, organizado a mi gusto y adaptado a mis necesidades. Mientras ideaba ese espacio, intenté tener lo más presente posible la situación actual del mundo en el que nos encontramos.

¡Estás a tiempo de huir! Esta publicación va a ser muy aburrida, pues estará cargada de reflexiones mías, ideologías políticas, detalles técnicos, entre otras cosas horribles. Has sido advertido/a.

¿Qué tiene que ver un blog con la política?

A simple vista, emitiendo un juicio rápido, se podría decir que nada. La tesitura en la que nos encontramos es distinta, pues casi toda nuestra realidad se encuentra a merced de la política. La política decide si podrás estudiar o no, cuánto o qué podrás estudiar, si tendrás derecho a atención médica universal, o si, como mujer, tendrás o no los mismos derechos que un hombre. Estos son solo ejemplos pero créeme, es extrapolable a todo.

La creciente digitalización de todo lo que forma parte de nuestra vida diaria solo ha hecho contribuir al auge de las desigualdades sociales y la pérdida de libertades individuales. Las nuevas tecnologías son capaces de facilitar muchísimos procesos tediosos como la comunicación o la difusión de información, pero pueden convertirse en un problema si para hacer uso de ellas dependemos de gigantes multimillonarios como Google, Meta, Amazon u OpenAI. Es aquí donde nace el debate de la soberanía digital.

¿Por qué debería preocuparnos la soberanía digital?

Estoy seguro de que tú o alguien que conoces ha usado alguna vez iCloud o Google Photos para almacenar una copia de seguridad de sus fotos, o WhatsApp para comunicarse. Son grandes innovaciones traídas por las nuevas tecnologías, eso nadie lo pone en duda, pero... ¿somos realmente dueños de esas fotos que subimos, o esos mensajes que enviamos?

Todos los servicios tienen letra pequeña, unos términos y condiciones que siempre tienes que aceptar para hacer uso de dicho servicio. Pueden leer nuestros mensajes y ver nuestras fotos, pues esa información vive en sus servidores y no en nuestros teléfonos. Si el servicio es gratuito, ¿somos nosotros el producto? Pensar en ello da miedo pero, aunque cada vez es más difícil, podemos recuperar parte del control sobre nuestros datos.

Para crear este blog podría haber usado Blogger, un servicio gratuito proporcionado por Google desde hace 23 años, pero en su lugar he usado un software de código abierto llamado Writefreely (https://github.com/writefreely/writefreely). Gracias a Writefreely, puedo alojar mi propio blog sin que la información salga de mi casa en España.

Self-hosting

Todo lo que ves está alojado en una red de ordenadores en Málaga (Andalucía). ¡Incluso las fotos que adjunto en las publicaciones están alojadas en un servicio independiente!

¡Mira qué bonita es Nova! https://fotos.s1.atenea.hexp.es/s/nova

Alojo mi blog, mi galería digital, mi biblioteca... todo por mi cuenta. De esta manera consigo preservar algo de soberanía digital en un mundo donde cada vez es más y más difícil conservarla. Lo bonito de este mundo es que puedes tomártelo muy en serio e intentar desarrollar alternativas a todos los servicios, o hacerlo solo para divertirte y aprender. En ambos casos ganarás conocimiento y experiencia.

Publicación incompleta. Tengo pendiente terminar la sección “Self-hosting”, además de redactar al menos una o dos secciones más.

A 25 de octubre de 2026.